Espiritualidad ignaciana

Barcelona en la vida de Ignacio de Loyola (1524-1526)

11/03/2025

“Tres vectores: los estudios y las mediaciones naturales para el apostolado; las relaciones humanas y las amistades, como forma de apostolado; la espiritualidad y el apostolado, formando una unidad íntima.  Todo esto es el legado que nos deja Ignacio, el peregrino, durante los dos años de Barcelona, una estancia preparada por una más breve que duró solamente tres semanas. Por esta razón, parece que este legado es una llamada al agradecimiento a Dios por cómo modeló el carisma ignaciano en esta ciudad y una interpelación a nosotros, llamados a vivirlo en una sociedad tan diferente quinientos años después. La obra que presentamos es una modesta ayuda para asimilar el legado ignaciano: tomar más conciencia de lo que significó para el peregrino Íñigo su estancia en la ciudad condal y, así, prolongarlo en nuestras vidas”. Del prólogo de Josep M. Rambla SJ.

¿Es posible la experiencia espiritual?

30/10/2025

La pregunta sobre si es posible la experiencia espiritual tiene una respuesta inmediata: sí, sin duda. La persona es un ser que trasciende constantemente los mecanismos biopsíquicos. Y esto no solo se ve desde las religiones y la teología —donde la cuestión parece una obviedad—, sino también desde la filosofía, la antropología, el mundo del arte o la educación. Pero responder solo con este «sí» sería una verdad a medias. En este cuaderno el autor explica de una manera argumentada como la cultura occidental, ha condicionado nuestra mirada a la realidad desde hace siglos, alejando esta posibilidad y haciéndola especialmente difícil.

Empecemos por meditar

20/03/2025

Vivimos en sociedades que, simultáneamente, nos dispersan y nos sobreexigen. ByungChul Han afirma que nuestras sociedades nos permiten estar hiperconectados y, a la vez, nos presionan para que seamos altamente productivos. La dispersión genera relaciones superficiales y la sobreexigencia genera relaciones insanas e hirientes. En este cuaderno presentamos la meditación como práctica espiritual que nos ayuda a centrarnos en el presente, atenuando la dispersión y generando relaciones más profundas, y a reducir la sobreexigencia, engendrando relaciones más sanas.

Pedro Arrupe, carisma de Ignacio: preguntas y propuestas

09/05/2017

Pedro Arrupe hizo posible la centralidad de la opción fe-justicia en la Compañía de Jesús y nos llevó, de la mano de su propio carisma y de su sabiduría, a encontrarnos con lo más nuclear de la espiritualidad ignaciana. Este cuaderno, además de ser un homenaje y agradecimiento a su persona y legado, recorre sus principales discursos y escritos con la voluntad de iluminar y ayudar la vida de los cristianos y cristianas de hoy.

¿Esperanza u optimismo?

13/03/2025

El segundo número de Apuntes de espiritualidad quiere ayudarnos a afrontar el convulso tiempo actual, alejándonos tanto de la ingenuidad como de la resignación. Partiendo de un interrogante que a menudo nos habremos planteado: ¿es la esperanza un sinónimo de optimismo?, nos muestra como, más allá de esta predisposición natural, en el corazón de toda persona habita la esperanza. Un esperar que implica relación, siempre esperamos algo, esperamos en Alguien. Los Apuntes nos describen qué significa por los cristianos poner nuestra esperanza en Dios y en Cristo.

Invocación a Jesucristo modelo

08/10/2024

Iniciamos esta serie Apuntes de espiritualidad con este primer texto: una oración inspiradora y a la vez programática de Pedro Arrupe, Padre General de la Compañía de Jesús (1965-1983), que se encuentra al final de la conferencia «El modo nuestro de proceder», impartida en Roma el 18 de enero de 1979.  Se dirigía a los jesuitas de todo el mundo con el fin de ayudar a volver a las fuentes del propio carisma y a adaptarse a las cambiantes condiciones de los tiempos. Continúa siendo hoy un texto sugerente y válido para cualquier persona que desee concretar el seguimiento de Jesús hoy. 

Comprensión del camino espiritual ignaciano

04/10/2024

Este cuaderno presenta algunas bases del camino espiritual ignaciano a personas que, confesándose o sin confesarse cristianas, cuidan su vida espiritual de diferentes formas. Animar a cuidar la vida espiritual de manera personalizada ofreciendo un acercamiento al camino espiritual ignaciano parece que es, en los tiempos actuales, una forma de proponer la fe cristiana.  

L a conversación espiritual

28/05/2024

Este cuaderno va sobre la conversación, sobre sus condiciones de posibilidad en un mundo donde la distracción y la dispersión lo han empobrecido hasta límites que ni podíamos sospechar. Y el marco o la tradición desde el cual el autor nos habla es el de la espiritualidad ignaciana, una espiritualidad que tiene precisamente en la conversación su lugar central. Y es que como dice el autor "El primer requerimiento para la conversación espiritual es escuchar. Escuchar a fondo, darse cuenta del otro y de su presencia, compadecerse y no pasar de largo. Y después preguntar. No hay interés por el otro sin hacer buenas preguntas; no hay buenas preguntas sin interés espiritual por el otro. Habla y ayudar van juntos, son indisociables"

La espiritualidad ignaciana, hoy

11/10/2023

En este cuaderno encontrarás dos miradas contemporáneas sobre Ignacio y su espiritualidad, dos miradas que surgen, eso sí, del convencimiento que toda espiritualidad auténtica y profunda nos impulsa siempre al encuentro con Dios en el mundo. Mariola y Javier al apostar por una espiritualidad de ojos bien abiertos y de pies en el suelo, nos ofrecen el regalo de mirar atrás, contemplar la buena nueva de Jesús de Nazaret desde la perspectiva de Ignacio de Loyola, y nos iluminan un poco mejor el camino que tenemos delante. (Del prólogo de Pau Vidal)

El don de educar

13/03/2024

Desde sus orígenes, la espiritualidad ignaciana ha sido una fuente de iluminación y sentido para los educadores. El cuaderno que ahora se publica en la colección EIDES, va en la línea de “aplicar” los Ejercicios a la tarea cotidiana de los educadores y educadoras y a cómo viven esa tarea. Labor que no  siempre es fácil, incluso cuando se vive como una auténtica vocación vital.” (Del prólogo de Darío Mollá)