Únete
Date de alta para estar informado de las últimas novedades de Cristianisme i Justícia.
En este cuaderno escucharemos las voces de seis personas que generosamente nos ofrecen su testimonio de fe, una fe que se ha ido construyendo a lo largo de vidas marcadas por el sufrimiento y la resistencia, la exclusión y el encuentro, la relación conflictiva con Dios y el descubrimiento de su amor infinito. Es en cierto modo continuación de El reconocimiento de las personas LGTBIQ+ en la Iglesia (Cuaderno CJ n.º 229), y pretende tirar del hilo de lo apuntado allí por James Martin SJ: «el acercamiento pastoral a los católicos LGTBIQ+ no es simplemente una moda, ni una tendencia pasajera, ni siquiera algo que responda a las “presiones” de la cultura, sino una labor constitutiva de la Iglesia y una misión que encuentra sus raíces últimas en los Evangelios».
Poco después de que en 2017 el Me too denunciase la violencia contra las mujeres en el mundo civil, el movimiento feminista devino también una voz profética dentro de la Iglesia. Diversas iniciativas eclesiales han ido vertebrando una respuesta a la herida y al sufrimiento que genera la discriminación estructural. Y en marzo de 2020 ya teníamos en las calles nuevas manifestaciones públicas a favor de la dignidad y la igualdad de las mujeres en la Iglesia. Sin inteligencia pastoral, no se puede captar el potencial regenerador de las mujeres en la Iglesia.
La mayoría de las personas jóvenes africanas que migran a Europa no pueden conseguir visados, lo que provoca que los desplazamientos tengan que producirse al margen de cauces legales y con un coste económico y unos riesgos muy elevados. El tránsito está plagado de víctimas de la migración que pierden la vida en el intento. Entre quienes consiguen llegar a Europa, hay mujeres, algunas de ellas madres, que llegan a las costas canarias con hijos pequeños que nacieron en su país de origen o que han sido concebidos durante el viaje. Constituyen un perfil muy poco conocido, con características y necesidades específicas. A ellas va dedicado este Papel.
«¿Por qué ha sido tan difícil para la iglesia católica acercarse a las personas LGTBIQ+? ¿Por qué su retraso a propiciar este acercamiento y reconocimiento a diferencia de la mayoría de organizaciones seculares, e incluso de otras iglesias? ¿Y por qué la iglesia es tan lenta a la hora de intentar ayudar y proteger a un grupo de personas que a menudo corre el riesgo de sufrir acoso, palizas y violencia? ¿Por qué es tan difícil para los católicos ver a las personas LGTBIQ+ como hijas amadas de Dios?» […] El acercamiento pastoral a los católicos LGTBIQ+ no es simplemente una moda, ni una tendencia pasajera, ni siquiera algo que responda a las «presiones» de la cultura, sino una labor constitutiva de la Iglesia y una misión que encuentra sus raíces últimas en los Evangelios». (Del prólogo de James Martin sj.)
El ecofeminismo y la economía feminista han sacado los cuidados del espacio de lo íntimo para ubicarlos en la plaza pública, urgiéndonos a revolucionarlos y a pasar de la ciudadanía a la “cuidadanía”; es decir, un sistema de relaciones y reorganización social que pone en el centro la sostenibilidad de la vida y el cuidado como una categoría relacional y política sin la cual la vida no es posible. En este Papel se habla de ello y de cómo una espiritualidad del cuidado y la atención puede ayudar a una causa en la que se juega el futuro de la humanidad y de todo el planeta.
La cuestión de la mujer y de lo femenino vuelve a escena, tanto en el mundo secular como en el eclesial. ¿Será porque las mujeres están asumiendo papeles destacados en un mundo convulso, violento y movedizo? ¿Será porque el papa Francisco vuelve sobre el tema una y otra vez? Sea cual sea el motivo, en este momento, cuando el mundo, como un todo, se encuentra inmerso en la violencia, afrontando tantos problemas económicos, políticos y sociales, se percibe la sensación más o menos extendida de que la mujer puede ser una protagonista importante en los procesos de cambio. La autora participó en la inauguración del curso de Cristianisme i Justícia 2017-2018. En este cuaderno se recoge parte del contenido de aquella ponencia inaugural.
Jorge Riechmann, denomina el siglo XXI como el “Siglo de la Gran Prueba”, un siglo donde nos jugamos el futuro del planeta y la supervivencia como especie. Ante ello, desde la filosofía, la teología y el ecofeminismo, los autores plantean si es posible iniciar un curso civilizatorio diferente, que busque otras metas y fomente otros valores: acoger al extraño, cuidar lo frágil, hacer las paces con la naturaleza, y aceptarnos como los seres vulnerables y mortales que somos.
Después de trenta y cinco años, Cristianisme i Justícia llega al cuaderno número 200. Nuestra intención ha sido siempre la de ofrecer un relato esperanzador que alimente la aspiración, compartida por muchos, de un mundo más justo y fraterno. Fieles a esta aspiración y a una realidad que nos interpela, este cuaderno quiere ser un claro reflejo del trabajo en equipo que caracteriza nuestro centro y una buena guía de aquellos retos que marcarán la reflexión presente y futura de Cristianisme i Justícia. Además, una llamada a la colaboración de todas aquellas personas deseosas de seguir profundizando hoy en el diálogo entre la fe i la lucha por un mundo más justo.
Mujeres israelíes y palestinas trabajan conjuntamente desde hace años para alcanzar la paz en Palestina. En carta al Parlamento Europeo piden ser escuchadas. Ante la incapacidad de los hombres para resolver conflictos, son las mujeres quienes aportan cordura a la dura realidad de Oriente Próximo. Claman por el respeto a los derechos de todas las personas y el derecho a disfrutar de los recursos de su tierra. Quieren que sus hijos tengan estado, dignidad y derechos, no que luchen por ellos. Quieren ser escuchadas. Quieren ser semilla de paz.
La Marcha de las mujeres, a iniciativa de Quebec, ha alcanzado un gran éxito de movilización y ha entregado una carta, apoyada por 5.000.000 de firmas, al secretario de la ONU, K. Annan. Se ponía en evidencia que la mujer es la gran damnificada por la globalización y que es la más afectada por la pobreza y la violencia. También el Foro Social Mundial de Porto Alegre trabaja para reducir las diferencias en el mundo y busca alternativas a la economía y la política actuales.