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Saber cuál es la realidad del mundo mediante una serie de preguntas. Una buena reflexión sobre cuestiones como la globalización, la competitividad, la deuda externa, el acaparamiento de la riqueza, el tráfico de armas, la democracia, el mercado, la huella ecológica o el índice de pobreza en Cataluña. Una constatación de que nuestro planeta no funciona demasiado bien para la mayoría de la población.
José María Vera, de OI, denuncia los capitales ocultos, offshore, de las grandes empresas, empresarios y directivos. 7 billones de dólares escapan al control fiscal, destacando los capitales provenientes de la banca. Los capitales operan a escala global, mientras los controles se hacen a escala nacional. Esta situación implica que los pobres no puedan superar su estadio de pobreza. Los países del Sur, a pesar de reducir impuestos, ven evadir muchos capitales hacia paraísos fiscales. Imprescindible una autoridad mundial que elimine paraísos y controle los flujos de capital.
Haití, primera colonia americana en obtener la independencia. Un mal ejemplo, según los imperios. En el estado más pobre de América, el terremoto ha evidenciado las heridas del país. Sin soberanía alimentaria, vive de las remesas que envían los emigrantes, fuga de cerebros, mucho trabajo informal, poca productividad y actividades sin valor añadido. Un país desestructurado y sin organizaciones. Ni las ONG saben cómo actuar. Posibles motivos de esperanza: incipientes movimientos populares, crecimiento de una clase media, mejoras educativas, grupos de reflexión sobre cómo estructurar el futuro o la riqueza cultural.
Aquí se encuentran los datos referentes a los principales retos que desde Cristianisme i Justícia, nos planteábamos con la publicación del cuaderno número 200, en septiembre del 2016. Tras estos retos, hay unas realidades muy concretas, la auténtica magnitud de las cuales a menudo desconocemos. Poner cifras a los retos ayuda a tomar conciencia de todo lo que queda por hacer.
La feminización de la pobreza ha estado escondida durante mucho tiempo ya que, cuando se analizaban las situaciones de pobreza o exclusión social, no se incluía la variable de género. La dificultad de acceso a la educación, a la tierra y al crédito, o a la más gran precariedad y vulnerabilidad en el mercado laboral, son factores que contribuyen al empobrecimiento de las mujeres y a afirmar que «la pobreza tiene rostro de mujer». Hay que dar visibilidad a este fenómeno y entender como el género influye en el riesgo de sufrir pobreza.
Peter Henriot sj es el director de Center of Concern de Washington (EEUU). Este cuaderno recoge la ponencia del autor en el Congreso Internacional de Directores de Centos Sociales de la Compañía de Jesús (mayo de 1987). “Dentro de doce años nos aproximaremos al inicio del tercer milenio cristiano. El año 2000 se presenta como un hito trascendental en la historia del hombre; sin embargo, no es exagerado afirmar que si no se producen cambios importantes en el desarrollo actual, no alcanzaremos el año 2000 de una manera humana o humanitaria. Hay problemas que afectan a todas las sociedades, tanto a las desarrolladas como a las que se encuentran en vías de desarrollo: la pobreza sigue destrozando las vidas de cientos de millones de personas en todo el mundo; la carrera armamentista y la constante amenaza de una guerra nuclear aumentan cada día, y el tercer problema al que hacemos referencia es el daño ecológico causado por las pautas de crecimiento humano, que están amenazando la supervivencia de los biosistemas terrestres”.
Lo que se pretende en este cuaderno no es reproducir simplemente los datos y cifras que nos ofrecen los diferentes estudios o encuestas sobre la pobreza y marginación en el conjunto de España o en las diversas comunidades autónomas. Nuestro objetivo es intentar responder a una serie de preguntas para poder comprender tanto el alcance de aquellos datos como, sobre todo, el sentido interpelante que ellos tienen para nuestra sociedad y para nuestra conciencia humana y cristiana. En una primera parte hemos querido dejar constancia de las magnitudes más importantes y significativas, puesto que sin ellas sería difícil comprender las consideraciones expresadas a lo largo de todo el texto.
En referencia al Tercer mundo, estamos acostumbrados a que las gentes que vienen de aquellas tierras siempre nos pidan cosas: dinero, personal, ayuda... Esta colaboración es siempre necesaria, pero hoy -expresa el autor- no desea pedir, sino ofrecer, dar, agradecer... Nos dice: “No tenemos ni oro ni plata. Nuestro don, lo que el Tercer mundo puede ofrecer a los países ricos, es su misma pobreza; es el clamor de los países pobres, sus interrogantes, sus problemas, a semejanza de lo que los niños pueden dar al mundo de los adultos, que no es madurez, ni fuerza, ni experiencia, sino su propia visión del mundo desde su debilidad y su impotencia”. Y este ofrecimiento es interpelante. Como se ha escrito, el único sacramento absolutamente necesario es el sacramento de los pobres. Pero es un sacramento duro, amargo, nada agradable a nuestra sensibilidad.
Si algún cuaderno ha tenido resonancia económica y política ha sido éste. Fue base de leyes que luego aparecieron, dado que el autor es un experto conocedor del tema y orientó políticas del momento. La primera parte estudia todas estas realidades y experiencias sobre la Renta o Ingreso mínimo. En ella intentamos poner de relieve las dificultades y los vacíos jurídicos, así como los aspectos positivos. En la segunda parte abordamos el tema del Salario ciudadano (o asignación básica ciudadana). Esta segunda propuesta va mucho más lejos que la Renta mínima. Se sitúa en la perspectiva de un nuevo modelo de distribución de la renta y del reparto de trabajo. Posiblemente ambos proyectos no son excluyentes uno del otro, pero lo que sí es cierto es que cualquier intento de diseñar modelos de protección en torno a la Renta mínima sin una perspectiva de ir más allá, corre el peligro real de transformarse en el “salario de la marginalidad y de la exclusión social” y de no ser más que una medida de cuño liberal para “hacer más tolerable” el paro y las consecuencias de pobreza y marginación que se derivan de él.